Abogado Laboralista Madrid

Accidente laboral y Seguridad Social en Madrid: reclamar incluso en el caso de una primera resolución favorable.

Accidente laboral y Seguridad Social en Madrid

Manuel Díaz Cabrera - Accidente Laboral y Seguridad Social en MadridPartiremos de la base de que los accidentes que tiene lugar en el ámbito laboral deben conllevar el resarcimiento al trabajador y ello ya sea en forma de indemnización, como ocurre en la mayor parte de los casos, ya sea en el caso de prestaciones periódicas como consecuencia de incapacidades de carácter temporal o permanente. En todos esos supuestos parece admitirse sin dificultad lo adecuado que resulta contar con el asesoramiento de un abogado experto, en el caso de que nos ocupa, en materia de accidente laboral y Seguridad Social en Madrid.

Cualquier trabajador sabe, sin perjuicio de la falta de tecnicismos, que si es víctima de un accidente de trabajo el paso razonable parece ser la denuncia por accidente laboral. De igual forma ese mismo trabajador conoce y entiende conceptos tales como las bajas por enfermedad ante Seguridad Social o los partes de baja ante Seguridad Social así como las posibilidades de tramitar las primeras llegado el caso o la necesidad de aporte de los segundos en el procedimiento iniciado.

En los casos expuestos es difícil que se dude de la conveniencia e, incluso, la necesidad de contar con el asesoramiento adecuado llevado a cabo por un abogado laboralista, como es mi caso,  a fin de iniciar el procedimiento y dirigir éste hasta su conclusión. No obstante, existen determinados supuestos en los que, a priori, nadie pensaría en contar con dicho asesoramiento o, al menos, no se vería tan determinante.

Son esos casos los que pretendo destacar. ¿Es posible la intervención de un abogado cuando ya me ha sido reconocida una pensión por invalidez? ¿Qué necesidad tengo de reclamar si ya ha sido satisfecha una indemnización?

Podrían hacerse miles de preguntas similares y mi respuesta genérica sería es la misma. La consulta con un abogado experto es la que permite afrontar con garantías cualquier procedimiento. Puede no parecer obvio, pero no es lo mismo, por ejemplo, una enfermedad común que una enfermedad laboral. De la misma forma los porcentajes por incapacidad temporal o permanente no son lo mismo variando, igualmente, los criterios para la valoración de una y de otra. ¿De verdad no se aprecia la complejidad?

Reclamación después de concedida la incapacidad permanente debido a un Accidente laboral y Seguridad Social en Madrid

 A mi despacho acudió, por mediación de un amigo común, Carlota F. P. a la que había sido reconocida por la Dirección Provincial del INSS la incapacidad permanente absoluta. Desde el año 2004  Carlota F. P. trabajaba en un laboratorio científico siendo la encargada, entre otros, de testar diferentes tipos de plaguicidas. Todo ello llevado a cabo bajo estrictas medidas de seguridad que incluían mascarilla, guantes de látex y gafas de protección.

Accidente Laboral y Seguridad Social en Madrid

Carlota F. P. había sido diagnosticada en el año 2006 de bronquitis irritativa cuyos síntomas se reproducían con severidad los días en los que se efectuaba la fumigación con pesticidas en los laboratorios en cuestión. Con motivo de ello fue solicitada por su parte una incapacidad temporal, que fue concedida y cuya duración fueron cuatro meses.

Una vez finalizada tal periodo retomó sus actividades profesionales, pero en este caso en el almacén de los laboratorios. Dicho almacén se encontraba muy cerca de la sala en la que se efectuaban las fumigaciones por lo que Carlota F. P. se vio afectada de nuevo. Con motivo de una crisis asmática le fue diagnosticada en el año 2012 la llamada Sensibilidad Química Múltiple (SQM), siendo ésta un síndrome complejo que se muestra bajo muy diferentes síntomas provocados por agentes que se encuentran en el medio ambiente y cuya exposición, tolerada en general por otras personas, afecta a la salud de estos pacientes.

Carlota F. P. procedió entonces a tramitar ante el INSS su incapacidad absoluta siendo ésta concedida con origen en enfermedad común con el derecho a percibir el 100% de su base reguladora, esto es, 1.090, 82 €. Y esto es, precisamente, lo que no entendía cuando conocía el caso de Carlota F. P. en la conversación que refería antes. ¿Cómo era posible que no se reconociera que la enfermedad era laboral y no se trataba de una mera enfermedad común?

Si el lector considera que tal disyuntiva carece de importancia ha se saber que la diferencia reside en que la base reguladora de una y otra es diferente de tal manera que en el caso de ser apreciada la existencia de la enfermedad laboral y de ser reconocida el 100% de su base reguladora la cantidad a percibir por Carlota F. P. ascendería a 1.750,70 €, lo cual era una diferencia más que notable.

Reclamación en marcha, procedimiento y resolución satisfactoria.

Demanda contra Empresa en Accidente Laboral y Seguridad Social en Madrid

Como experto laboralista considero que además del imprescindible conocimiento de la normativa vigente, es necesario un razonamiento jurídico correcto y el manejo de los criterios jurisprudenciales para cada caso concreto. En el caso de Carlota F. P. no solo se trataba de instruirla en la posibilidad de solicitar que su enfermedad fuera considerada como laboral sino también explicarle las posibilidades de éxito dadas las recientes y constantes decisiones judiciales al respecto.

Bajo mi dirección y supervisión iniciamos pues el procedimiento. Lo preceptivo en estos casos es presentar la reclamación administrativa previa a fin del reconocimiento de la pretensión. Siendo un trámite ineludible lo cierto es que en un elevado porcentaje de supuestos la resolución de estad reclamaciones resulta nuevamente negativa para el administrado y este caso no fue una excepción.

Quedaba pues la vía judicial. En nombre de Carlota F. P. interpuse la demanda ante los Juzgados de Primea Instancia de Madrid contra la empresa empleadora, la Mutua contratada para cubrir las contingencias de trabajo y contra el organismo público actuante y solicité la consideración de la enfermedad como laboral o, en su defecto, que fuera considerada la situación de Carlota F. P. como accidente de trabajo dado que su dolencia derivaba del trabajo desempeñado.

No solo las normas laborales en sí mismas sino que la interpretación que nuestra Jurisprudencia hace de tales normas es extensiva, siempre con el ánimo de favorecer los derechos del trabajador que, se entiende, siempre está en la posición más débil. Tal es así que si la lesión producida ha tenido lugar en el ámbito laboral corresponde a la empresa o, en su caso, a los organismos actuantes, demostrar que no guarda relación con el trabajo en cuestión. En caso contrario se presume la laboralidad.

La Mutua, con buen criterio, alegó por su parte que la enfermedad derivada de la actividad laboral por parte de Carlota F. P. se inició allá por el año 2006 con independencia de que el síndrome SQM fuera diagnosticado en el año 2012. Tras la reforma en esta materia llevada a cabo por Ley 51/2007, que no contiene mandato alguno de retroactividad, las enfermedades laborales y las incapacidades derivadas antes de la publicación de dicho texto legal corresponden a la entidad gestora, esto es, el organismo público.

En este caso el momento del diagnóstico de una enfermedad no coincide, como casi nunca, con el comienzo del padecimiento de la enfermedad por lo que le enfermedad de Carlota F. P. derivada de su actividad laboral comenzó en el año 2006 aunque se diagnosticara mucho tiempo después.

Su Señoría no podía hacer otra cosa que estimar nuestras pretensiones como así hizo, considerando la enfermedad expuesta como laboral. La Entidad Gestora fue condenada a abonar a Carlota F. P. una prestación equivalente al 100% de su base reguladora, sin perjuicio de las revalorizaciones por el paso del tiempo siendo el total a percibir la cantidad de 1.750,70 €.

En resumen, hemos visto que una trabajadora habría de percibir una prestación que, podría parecer, en un principio, adecuada, pero una vez revisado el caso y dada mi experiencia contrastada en materia de accidente laboral y Seguridad Social se demostraba incorrecta por insuficiente. Una vez más se comprueba el acierto que resulta contar con el profesional adecuado.

Manuel Díaz

Manuel Díaz se especializa en derecho de sucesiones y en herencias, ofreciendo a sus clientes el mejor asesoramiento no sólo en cuestión testamental, también en cuanto a los impuestos que generan las herencias como de los plazos para pagar dichos impuestos. 15 años de experiencia ayudando a clientes de la provincia de Madrid.

(Llevando también casos de clientes de: Parla; Móstoles; Alcobendas; etc…)

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